SUR – (1919)

«Se buscan hombres. Viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de absoluta oscuridad. Peligro constante. Regreso con vida dudoso. Honor y reconocimiento en caso de éxito».

Tlatelolco, Historia de una Infamia

FICHA TECNICA

Titulo Original: South
Subtítulo: Relato de la Expedición del Endurance y el Aurora 1914 a 1917
EDITORIAL: Interfolio Libros.
EDICION: 2a. Edición
AÑO: 2014
PAGS: 588

Cuenta la historia que este es el aviso con el cual se convocó a la última gran aventura antártica dirigida por el experto Sir Ernest Shackleton. Recibió nada menos que alrededor de 5.000 solicitudes, pero tan solo 56 formarían parte de las dos tripulaciones que iban a llevar a cabo la misión: la mitad a bordo del Endurance, que llegaría a la Antártida por el mar de Wedell, y la otra mitad a bordo del Aurora, que entraría por el mar de Ross.

La exploración del antártico, a comienzos del siglo XX, no se parecía a ninguna otra exploración en cualquier otro punto de la tierra. No había feroces animales o indígenas salvajes que cerraran el paso al explorador. El obstáculo esencial era puro y simple: «vientos de hasta más de 300 km/h y temperaturas de hasta 50 °C bajo cero, la lucha se establecía entre el hombre y las fuerzas desatadas de la naturaleza, entre el hombre y los límites de su resistencia».

Después de la conquista del polo sur por parte del noruego Amundsen, quien aventajó a la Expedición Británica al mando del inglés Scott sólo por un estrecho margen de días, restaba sólo un objetivo principal de los viajes a la antártica: la travesía del continente antártico de mar a mar, pasando por el polo.

La expedición llevaba por nombre EXPEDICIÓN IMPERIAL TRANSANTARTICA y el plan fue dividido en varios grupos: el grupo TRANSCONTINENTAL sería compuesto por 6 hombres liderados por Sir Ernest Shackleton que realizará el primer cruce del continente antártico, de mar a mar a través del polo, que aparte de su valor histórico, será un viaje de gran importancia científica. Con una distancia de unos 2,900 km. La primera mitad, desde el mar de Weddell hasta el polo, será por terreno desconocido. Un grupo de tres hombres viajará hacía el oeste, en dirección a la tierra de Graham, y hará observaciones, obtendrán muestras biológicas y demostrará si hay montañas en esa región conectadas con las que se encuentran del otro lado del Polo. Otro grupo también de tres hombres viajará hacia el este, en dirección a la tierra de Enderby, y llevará a cabo un programa similar. Y un tercer grupo conformado por dos hombres permanecerá en la base, estudiará la fauna terrestre y marina, y las condiciones meteorológicas. Por lo tanto 14 hombres llegarán en el Endurance al mar de Weddell.

Mientras, el Aurora llevará a seis hombres a la base del mar de Ross, del otro lado del Polo, instalarán depósitos en la ruta del grupo transcontinental y marcharán hacia el sur para esperarlos en el glaciar Beardmore, cerca del monte Buckley, donde se descubrieron las primeras betas de carbón en la antártica, y ayudará a ese grupo a llevar a cabo observaciones geológicas y de otra naturaleza.

Ambos barcos de la expedición (Endurance y Aurora) estarían equipados para dragar, sondear y llevar a cabo toda clase de tareas hidrográficas. El sondeo del fondo del barro glaciar se realizaba con una máquina de sondeo Lucas, para estudiar los componentes del fondo glaciar y registrar la profundidad.

Los diversos grupos de tierra y los dos barcos, por lo tanto, llevarán a cabo tareas geográficas y científicas nunca realizadas por ninguna expedición al Polo a esa escala y en esa área. De tener éxito el grupo transcontinental, su regreso a la civilización puede esperarse para abril de 1915. El resto de los grupos para abril de 1916.

Los preparativos de esta expedición comenzaron a mediados de 1913. El Endurance levo anclas el día 5 de diciembre de 1914, a las 8:45, de la isla San Pedro, en el archipiélago de las Georgias del Sur, una mañana gris y nublada con ráfagas de nieve y nevisca ocasionales.

Desgraciadamente, a tan solo 160 kilómetros del polo sur, un descenso drástico de la temperatura de 8 a -28 grados congeló el agua y el Endurance quedo aprisionado por el hielo en el mar de Weddell el día 18 de enero de 1915, como “una almendra en medio de una barra de chocolate“.

La banquisa durante el invierno crece al congelarse, se engrosa por la superposición y se corruga por la presión. En la intersección de varias placas de hielo, se forman áreas caóticas de bloques de hielo de entre 1.5 y 2 metros.

¡La banquisa es descrita por el autor como un gigantesco e interminable rompecabezas diseñado por la naturaleza! Algunas partes del rompecabezas están sueltas flotando y en otros sitios hay partes que se han juntado.

El libro en ocasiones se hace tedioso si no estás familiarizado con la Terminología Náutica, fue una pesadilla el inicio de la lectura, sobre todo con palabras como barlovento, timón a la banda, velas cuadras, penol del botalón del bauprés, limera del timón, izar el escandallo, inclinación de su tajamar, gavia del trinquete, las cuadernas o frases como: “El Endurance estuvo al socaire del témpano hasta las 7:00”.

¿Alguien puede decirme dónde se localiza la prensaestopa de la bocina? o alguien puede traducir la frase: el hielo cargando contra la jarcia firme, el trinquete, el mayor y la mesana, cortó los obenques.

No solo eso, durante la lectura nos enfrentamos con un glosario de términos sobre el hielo como: Nunataks, Gruñones, Hielo de bahía, Glaciares, espejismo Fata Morgana.

Sin las suficientes provisiones para llegar al polo sur y volver, Shackleton decidió abandonar sus planes. Finalmente, el 27 de octubre de 1915 el hielo aplastó al Endurance y el 21 de noviembre el barco roto se hundió completamente bajo el hielo a las 5:00 de la tarde, dejando a la deriva sobre el hielo a los 27 hombres de la tripulación, que se vieron sometidos a una serie de duras pruebas: meses de espera en campamentos improvisados sobre una colosal balsa de hielo, y que van a la deriva a capricho del viento y las mareas. Usaron madera del barco para construir un nuevo hogar: Campamento Océano.

Tras 15 meses viviendo en el hielo, el 9 de abril de 1916, los 28 hombres continuaron su sobrevivencia por 7 terribles días en el mar en un viaje en botes salvavidas hasta llegar a la isla Elefante, el 15 de abril de 1916. Un lugar inhóspito, desolado, deshabitado, rodeada de acantilados con más de 30 metros de altura y con glaciares que bajan directamente al mar, un lugar terriblemente violento.

Lo interesante es la cantidad de fauna antártica que estos exploradores pudieron observar y que la mayoría de las personas jamás han visto o verán como: pingüinos de Adelia, pingüinos Emperador, pingüinos de barbijo, focas cangrejeras, focas de Ross, focas de Weddell, petreles antárticos y petreles de las nieves, leopardos marinos, ballenas de Weddell, ballenas azules, ballenas jorobadas, ballenas de aleta.

Todos sabían que la única forma de salir vivos era una misión de rescate. Shackleton y Wosley junto a cuarto voluntarios se aventuraron el 24 de abril a una segunda travesía de 1.280 kilómetros en un bote abierto, el James Caird, en el peor océano, con mucho hielo y mucha niebla que dificulta la visión, con olas de hasta 6 metros, hasta llegar algún puesto ballenero en la isla Georgia del Sur. El 7 de mayo divisaron la costa, pero una tormenta los atrapó por 2 días y por fin pudieron desembarcar en la costa oeste de la isla, pero el puesto ballenero más cercano estaba en la bahía Stromness en el lado oriental de la isla. Navegar hasta allí significaba un viaje de 240 km alrededor de la tempestuosa costa de la isla era imposible, ya que la tormenta había daño severamente al James Caird y dos tripulantes se encontraban en malas condiciones de navegar. Sabían que la única posibilidad era una agotadora marcha a través del interior inexplorado de la isla. Tuvieron que esperar nueve días para iniciar la travesía. Wosley, Shackleton y Crean mal equipados para una expedición alpina partieron al anochecer. Nadie había cruzado la isla y las montañas que tenían al frente se alzaban unos 2.740 metros, los esperaba una marcha de 40 km hacia el este. Tras una marcha entre montañas de 36 horas, congelados y apenas conscientes llegaron al puesto ballenero de Stromness. Más tarde esa noche del 19 de mayo, un barco de motor fue enviado a la bahía del Rey Haakon para recoger a los tres hombres restantes, McCarthy, McNish y Vincent, y también al James Caird.

Debido a la llegada del invierno austral y a las malas condiciones del hielo, obligaron al equipo de rescate a abandonar tres distintos intentos. Los barcos eran demasiado pequeños e inseguros para navegar por las aguas heladas. Shackleton intentó la ayuda de Gran Bretaña, pero nadie quiso proporcionársela, tardó más de tres meses en poder rescatar a sus hombres de la isla Elefante, pero al final, en un cuarto intento con la ayuda del remolcador chileno a vapor Yelcho, todo el grupo pudo ser salvado.

La presente edición tiene a diferencia de otras la descripción del rescate del grupo expedicionario del Aurora en el mar de Ross. El viaje a la deriva del Aurora fue un calvario que duró 312 días. El viaje a la deriva se inició cuando, durante un vendaval, el buque rompió los amarres con los que estaba anclado en el estrecho de McMurdo. Estaba aprisionado en un gran témpano de hielo que comenzó a ir a la deriva, lo que le impidió maniobrar, siendo arrastrado hacia las aguas abiertas del mar de Ross y de ahí al océano Antártico, siempre encastrado en el témpano. Este accidente dejó a diez hombres de la expedición varados en tierra con escasos suministros, ya que los principales se encontraban en el barco.

La deriva se prolongó todo el invierno y parte de la primavera, llevando al Aurora hasta una posición al norte del círculo polar antártico. En febrero de 1916, finalmente se rompió el hielo y un mes más tarde el barco estaba libre y fue capaz de llegar a Nueva Zelanda donde fue reparado y reabastecido, volviendo a la Antártida (ya con Sir Shackleton a bordo) para rescatar a los miembros supervivientes del equipo del mar de Ross que habían quedado abandonados en el cabo Evans.

Los temas del libro registrarán el fracaso del verdadero objetivo, pero también describirán sobre la gran aventura, los días extenuantes, las noches solitarias y un espíritu de sobrevivencia de todos los involucrados.

Recomendaría tener un mapa (más bien una serie de mapas) para ver las coordenadas geográficas que son muy utilizadas en la descripción de la historia y para establecer la posición del Endurance y el Aurora.

La expedición del Endurance fue la última de la Edad Heroica de las exploraciones polares. Seis años después de su excepcional aventura Shackleton regresaría a las Georgias con algunos de sus compañeros del Endurance el 4 de enero de 1922 y a las 2:50 a.m. del 5 de enero de 1922 moriría de un ataque cardiaco. Leonard Hussey, veterano de la Expedición Transantártica, se ofreció para acompañar el cuerpo de vuelta a Gran Bretaña, pero mientras estaba en Montevideo recibió un telegrama de Emily Shackleton en que esta pedía que su marido fuera enterrado en Georgia del Sur. Hussey regresó a la isla con el cuerpo del explorador a bordo del vapor Woodville y el 5 de marzo de 1922 sir Ernest Shackleton fue inhumado en el cementerio de Grytviken, mientras uno de sus compañeros tocaba con un banjo la Canción de Cuna de Brahms. En la parte trasera de su lápida hay un verso de Robert Browning, que quizás sea un símbolo de la vida del gran explorador británico: “Un hombre ha de esforzarse hasta el final por el precio en que ha fijado su vida“.

Autor

Ernest Henry Shackleton

Explorador polar anglo-irlandés, una de las principales figuras de la conocida como Edad heroica de la exploración de la Antártida. Nació el 15 de febrero de 1874 en Kilkea, una pequeña población irlandesa del condado de Kildare, a 50 kilómetros de Dublín.

Desde muy pequeño Shackleton fue un lector voraz, lo que espoleó su pasión por la aventura. ​Fue educado por una institutriz hasta la edad de once años, cuando ingresó en la Fir Lodge Preparatory School en West Hill, Dulwich, al sureste de Londres. Con trece años entró en el Dulwich College.

Shackleton era un joven tan inquieto, que tuvo permiso para dejar los estudios a los 16 años y hacerse a la mar. Su padre pudo asegurarle un lugar en la North Western Shipping Company a bordo del velero Hoghton Tower.

Su primera experiencia en las regiones polares fue como tercer oficial de la Expedición Discovery (1901-1904) del capitán Robert Falcon Scott, de la cual tuvo que regresar prematuramente por motivos de salud. Determinado a resarcirse de lo que él sintió como un fracaso personal, retornó a la Antártida en 1907 como líder de la Expedición Nimrod. En enero de 1909 él y sus tres compañeros hicieron una marcha que los llevó al punto más al sur jamás hollado por el hombre en la Antártida, en la latitud 88° 23′ S, a unos 190 km del Polo Sur. Por este logro, a su vuelta a casa, Shackleton fue nombrado sir por el rey Eduardo VII.

Al acabar la carrera por la conquista del Polo Sur con la victoria del noruego Roald Amundsen, Shackleton centró su atención en lo que él consideró el último gran objetivo de los viajes en la Antártida: cruzar el continente helado de punta a punta pasando a través del polo. Para este fin hizo los preparativos de lo que acabaría llamándose Expedición Imperial Transantártica (1914-1917). Sin embargo, la mala suerte se cebó con la empresa cuando su barco, el Endurance, quedó atrapado en una banquisa de hielo que lo fue aplastando lentamente y lo acabó hundiendo.

Shackleton tuvo una vida inquieta e insatisfecha. En su empeño por hacer fortuna puso en marcha numerosos negocios y proyectos, ninguno de los cuales prosperó. Sus asuntos financieros nunca fueron bien gestionados y murió muy endeudado de un ataque al corazón y murió el 5 de marzo de 1922 mientras su barco, el Quest, estaba amarrado en las islas Georgias del Sur. Fue enterrado allí por deseo de su esposa.

Tras su fallecimiento la prensa lo ensalzó, pero pronto su recuerdo cayó en el olvido mientras la reputación heroica de su rival Robert Scott permanecía en lo más alto durante décadas. Shackleton fue «redescubierto»​ a fines del siglo XX y pronto se convirtió en una figura de culto y un modelo de liderazgo a seguir como alguien que, en circunstancias extremas, mantuvo unido a su equipo en una historia de supervivencia descrita por la historiadora Stephanie Barczewski como «increíble».

Sinopsis

«Se buscan hombres. Viaje peligroso.
Sueldo bajo. Frío extremo.
Largos meses de absoluta oscuridad.
Peligro constante. Regreso con vida dudoso.
Honor y reconocimiento en caso de éxito».

De los cinco mil candidatos que acudieron a este anuncio, sólo 27 tuvieron “la suerte” de quedar atrapados en el hielo durante dos años pasando a formar parte del fracaso más famoso, instructivo y aleccionador de la historia de la exploración polar.

Si bien es cierto que la expedición del Endurance y del Aurora se nos ha presentado siempre como modelo de liderazgo y supervivencia, no podemos evitar aconsejar al lector perspicaz, ya que dispone, al fin, del testimonio real del propio Shackleton, que trate de descubrir otros méritos bien diferentes en su relato pues, quizá, desvele más en lo que calla que en lo que narra.

Abríguense bien y buen viaje.

A FAVOR: La descripción de una de las hazañas más interesante sobre la supervivencia humana.
EN CONTRA: Abundante terminología naval o náutica.
DIRIGIDA A: A todo aquel lector apasionado por las acciones de supervivencia y aventura.
CLARIDAD EXPOSITIVA En la claridad y desarrollo de los temas. 2
COMPONENTE LITERARIO Historias cargadas de sensibilidad con el fin de disfrutar del placer de la lectura. 2
GEOGRAFIA HUMANA Incorpora la visión del autor de las personas que habitan los lugares por los que pasa, sus costumbres, intereses, su forma de vida, su relación con ellos. 2
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