Matar a Pablo Escobar – (2001)

Este libro es un excelente trabajo del escritor y periodista Mark Bowden autor también del libro La Caída del Halcón Negro, llevada al cine por Ridley Scott.

Tlatelolco, Historia de una Infamia


FICHA TECNICA

Titulo Original: Killing Pablo
EDITORIAL: RBA Libros, S.A.
EDICION: 5a. Edición
AÑO: 2001
PAGS: 460

No se trata de un libro más sobre la vida y muerte de Pablo Escobar el narcotraficante más famoso de la historia. En este caso el escritor se centró en el operativo militar realizado por las fuerzas armadas colombianas y la CIA para capturarlo.

En 1997 empieza a escribir este libro después de haber visto en la pared de la oficina de un militar la foto enmarcada de un grupo de soldados sonrientes entorno al cadáver de Pablo Escobar. En ese momento se percató del grado de implicación del ejército norteamericano en la cacería humana que acabó con la vida de Escobar.

En el capítulo El ascenso del doctor. 1948-1989, describe el inicio de la carrera delictiva de Escobar, robando autos como su principal objetivo allá por los años de 1960 en Medellín. A mediados de los años setenta la generación de la marihuana descubrió la cocaína. Para entonces Pablo Escobar ya era un capo inteligente y exitoso, pero el negocio de la cocaína lo haría uno de los hombres más ricos, corrompiendo a funcionarios del gobierno, y creando un estilo característico que pronto se dio a llamar: “plata o plomo”, o bien aceptan su dinero, o bien sufrir bajo su plomo.

En 1975, las autoridades norteamericanas calculaban que los cárteles hacían entrar en total entre quinientos y seiscientos kilos de cocaína al año. La marea de corrupción y el caudal de dinero del narcotráfico arrastro como una riada a las endebles instituciones de la ley y el orden.

En respuesta al creciente consumo de cocaína en su país, el presidente Ronald Reagan había creado en enero de 1982 un equipo para coordinar las actividades en contra del tráfico de estupefacientes a Estados Unidos. En abril de 1986 el presidente Reagan firma la Directriz 221, que por primera vez definía el trafico de drogas como una amenaza a la seguridad nacional. La directriz abría las puertas a la intervención militar directa de Estados Unidos en la guerra contra el narcotráfico.

Pero no sería hasta que George Bush ocupara la Casa Blanca en 1988, cuando la guerra contra las drogas cambio sus objetivos, al perseguir directamente a los capos de la droga. A los hombres detrás de los cárteles en Colombia ya no se les consideraba gánsteres, sino enemigos del Estado.

En 1985 Pablo ofreció entregarse si el Gobierno le aseguraba que no lo extraditaría a Estados Unidos. Cuando el Gobierno se negó, Pablo se preparó para una batalla sin fin. Formo una organización llamada Los Extraditables cuya misión era luchar a muerte en contra del tratado firmado con los norteamericanos. Pablo había dicho alguna vez: “Mejor una tumba en Colombia que una celda en Estados Unidos”.

A finales de 1989, Escobar se había convertido en un objetivo militar para los hombres de la sociedad secreta que lucha en contra del terrorismo, el doctor se convirtió en un “Peligro Inminente”.

La mayor parte de este libro está basada en entrevistas realizadas a los norteamericanos y colombianos que tomaron parte en la persecución desde 1989 hasta el 2 de diciembre de 1993. Todo esta información se convirtió en un documento que refleja el día a día de la cacería de Pablo Escobar a través de los ojos de los norteamericanos.

En el capítulo La Primera Guerra. 1989-1991. El escritor nos describe el juego entre el gato y el ratón en que se convirtió la búsqueda del narcotraficante más peligroso de Colombia. A menudo era difícil saber quién era el gato y quien el ratón.

Fue en ese momento, en que el país más poderoso del mundo tomó cartas en el asunto y puso en marcha un operativo donde involucraba a elementos del Comando de Operaciones Especiales, la Delta Force (Fuerza Delta), además de una unidad ultrasecreta creada en 1981 por el ejercito de los Estados Unidos –Central Spike-, representada por una nueva clase de espías, expertos en vigilancia electrónica clandestina y en recabar inteligencia para soportar una acción militar encubierta.

Al inicio a esta unidad se le llamó ISA (Intelligence Support ActivityActividad de Inteligencia para Apoyo), su especialidad era encontrar gente. Los operadores de Central Spike podían señalar el origen de una señal de radio o de un teléfono móvil con solo agudizar el oído desde el aire sobre conversaciones de radio y telefónicas.

Mientras los colombianos organizaban una unidad especial policiaca conocida como el “Bloque de Búsqueda”, en la que caía el peso de la investigación, para rastrear a Escobar. El autor establece que ambos gobiernos toleraron a un grupo vigilante sospechoso conocido como “Los Pepes” (Personas Perseguidas por Pablo Escobar), un escuadrón de la muerte paramilitar dirigido por asesinos y narcotraficantes rivales de Pablo Escobar. Central Spike compartía inteligencia con el Bloque de Búsqueda quien a la vez, dirigía información a miembros de los Pepes quienes metódicamente asesinaban a muchas personas que se creía estaban relacionadas con Escobar, destruyendo de esta manera a sus secuaces.

Las operaciones cibernéticas fueron vitales para la búsqueda, pero eran difíciles de llevar a cabo, debido a que Pablo Escobar cambiaba constantemente de escondites.

A Pablo le empezaron a llover los problemas: la muerte de sus primos y de su cuñado, la entrega de los hermanos Ochoa, la policía colombiana estuvo a punto de apresarlo varias veces y había ido socavando su entorno. Lo anterior demostraba que su organización se desmoronaba, Escobar perdía dinero y prestigio, y esto lo hacía vulnerable también ante sus rivales en el mundo criminal.

A finales de 1990 sólo vislumbraba una salida a su predicamento: su entrega hacia la seguridad que le ofrecía el gobierno de Colombia, pero bajo los términos que exigía Escobar.

Le construyeron su propia prisión en su pueblo natal Envigado, en una colina llamada La Catedral. Todo un año permaneció recluido, para escapar después entre un cerco de cuatrocientos hombres. Esto dio lugar a una Segunda Guerra. Septiembre 1992 a Diciembre 1993.

El “encarcelamiento” de Escobar de 1991 a 1992 resulto ser una farsa humillante. Su fuga culmino en una persecución masiva con base en una estrategia del gobierno modificada. Bowden afirma que la nueva estrategia de los gobiernos colombianos y estadounidense fue sencillamente Matar a Escobar, mientras que oficialmente alegaban que ellos solamente querían capturarlo.

Aquí Bowden nos proporciona la receta de cómo se debe tratar a cualquier grupo terrorista u organización criminal. La guerra fue cruel y reñida. Después de una serie agonizante de redadas fallidas, el Bloque de Búsqueda dio con el blanco de su celular y lo mataron el 2 de diciembre de 1993 mientras huía a través de la azotea de su casa de seguridad.

La cacería del criminal más buscado del mundo costo millones de dólares, duro 16 meses y se necesitaron 3.000 efectivos del ejército para capturarlo.

Desde que inicia a leer la primera pagina no lo podrá dejar, porque es una historia atrapante la que Bowden nos describe con todos los detalles y que además, funcionaría como una herramienta vital para entender los terribles hechos que sufrieron los colombianos en las ultimas décadas.

Autor

Mark Bowden

Mark Robert Bowden es un escritor, periodista, guionista, profesor y editor colaborador de la revista Vanity Fair. Nació el 17 de julio 1951, en St. Louis, Missouri, se graduó de Literatura Inglesa en 1973 en la Universidad Loyola Maryland.

A partir de 1979-2003, Bowden fue periodista y columnista durante veinte años para The Philadelphia Inquirer. A través de los años, ha escrito para The New Yorker, Men’s Journal, The Atlantic, Sports Illustrated, y Rolling Stone.

Como resultado de su libro La Caída del Halcón Negro: Una historia de la guerra moderna, Bowden ha recibido el reconocimiento internacional./span>

Actualmente vive en Oxford, Pensilvania.

Sinopsis

Matar a Pablo Escobar es la historia del brutal ascenso y violento fin del capo del narcotráfico colombiano cuyo imperio criminal aterrorizo a un país de más de treinta millones de habitantes. Mark Bowden desvela en este intenso y muy bien documentado relato, los detalles más celosamente guardados por las personas que dirigieron, durante dieciséis meses, su persecución y muerte.

A FAVOR: Una historia observado desde el punto de vista de los norteamericanos.
EN CONTRA: Abundante información.
DIRIGIDA A: A todo aquel lector interesado en el Narcotráfico.
INTRODUCCION Claro con el objetivo a desarrollar. 2
DESARROLLO Las ideas bien desglosadas en tres aspectos. 2
CONCLUSIONES Discusión final bien fundamentada. 2
TOTAL: 6

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