LA CORRUPCION EN MEXICO – (1979)

Este año 2018 se celebran en el mes de julio elecciones en México bajo una sombra gigantesca sobre escándalos de corrupción durante la presente administración.

La corrupción en Mexico

FICHA TECNICA

EDITORIAL: Bruguera Mexicana de Ediciones, S. A.
EDICION: 1a. Edición. 3ª. Reimpresión.
AÑO: 1980
PAGS: 378

La ultima Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2015 reveló que el 52.4% de los ciudadanos percibía que la corrupción era muy frecuente no solo en el gobierno federal, sino también en los gobiernos estatales y municipales.

El 61% de la población sostiene que los gobiernos no hacen lo necesario para combatir el flagelo de la corrupción. Además, también la corrupción le cuesta a México el 9% de su PIB lo que significa 347,000 millones de pesos al año.

El Foro Económico Mundial coloca a México en la decimotercera posición de las naciones mas corruptas del mundo, y en el primer lugar de esta lista, si se excluye a los países menos industrializados.

Pues bien, bajo esta ignominiosa conducta del pueblo mexicano es el tema que expone en su libro La Corrupción en México el autor Roberto Blanco Moheno. Un análisis histórico de este cáncer que corroe las entrañas desde la conquista realizada por Hernán Cortés hasta el gobierno del Lic. Luis Echeverría Álvarez.

El libro se encuentra dividido en dos partes, en la primera parte titulada Antes de Juárez, el autor quizás a quien más denostó es al Emperador Agustín de Iturbide al cual lo tilda de malo, hipócrita y corrupto. Le atribuye una buena cantidad de páginas sobre la corrupción. Sin embargo, con Antonio López de Santa Anna es mesurado en su crítica (¿será acaso porque es su paisano?).

A Santa Anna todo se le ve bien “su pillería genial, su audacia deslumbrante, su valor personal, su oportunismo político…”.

¿No es lo mismo que Iturbide utilizo o cualquier otro político actual utiliza para llegar o tratar de conservar el poder?.

Defiende a Santa Anna diciendo: “que la culpa es de la geografía, del tiempo, de la herencia, del caos que era el país…”. Minimiza la venta de la Mesilla como una “insignificante porción del territorio. Estéril, casi desértico”.

En la segunda parte de la obra Después de Juárez, se juzgan las Presidencias de Porfirio Diaz, las emanadas de la Revolución hasta el sexenio “loco” de Luis Echeverría, a la cual califica de esta manera: “Y así, en un clima de pánico, de canallesca especulación, de demagogia criminal, llegó el ultimo día laboral del señor Presidente de México Luis Echeverría. Y amaneció, bello, luminoso, ¡adorable!, el primero de diciembre de 1976…”.

Una obra dedicada con “desesperada esperanza al ciudadano José López Portillo, Presidente de México, denunciando la corrupción que ahogaba al país y acusando a los hombres que por sucio dinero lo han traicionado”.

A pesar de que Blanco Moheno conservaba “bellas” esperanzas para enterrar de una buena vez por todo ese terrible cáncer llamado corrupción, estableciendo juicios y encarcelamiento a los culpables de la anterior administración y ejerciendo buena voluntad sobre los bienes de la nación, considero que todas sus esperanzas terminaron en otros seis terribles años de nepotismo, frivolidad, despilfarro y corrupción, ejes primordiales del periodo lopezportillista.

Si a Blanco Moheno la “borrachera” del sexenio echeverrista le pareció escandaloso la “resaca” del sexenio lopezportillista sería la mayor hecatombe sobre corrupción jamás vista.

Ahora bien, la corrupción no se produce en las instituciones gubernamentales ni en las instituciones legislativas como muchas personas piensan. Se incuba y se desarrolla en el seno de las familias que, consciente o inconscientemente, están reñidas con los buenos hábitos y la legalidad. A fin de cuentas, el gobierno es un reflejo de la sociedad.

La corrupción existe en todas partes y desde tiempo inmemorable. Por lo tanto, si la corrupción se da en todas partes y en todos los tiempos, ¿Por qué se percibe más en México que en otros lugares? La respuesta es muy sencilla: impunidad.

Pero lo mas triste de todo es que a casi 40 años de que Blanco Moheno escribió, expuso y exhibió la corrupción en México desde sus inicios, nada ha hecho el pueblo de México para combatir tan vigoroso germen que corroe desde las entrañas, los cimientos de una sociedad que merece un mejor porvenir. Si ya habíamos dejado pasar más de 450 años de corrupción, pues que nos importaba perder otros años más.

Autor

Roberto Blanco Moheno

Novelista, historiador y periodista mexicano nacido en Cosautlán de Carvajal, Veracruz en el 16 de diciembre de 1920 y fallecido en la Ciudad de México el 12 de enero de 2001.

Comenzó muy joven como periodista en el “Batalla” que era el Órgano Estudiantil de la Universidad. En 1941 ingresó en calidad de redactor a la revista “Hoy” y en 1946 para el semanario “¡Ya!”. Colaboró para infinidad de revistas y diarios mexicanos entre ellos “Novedades”, “El Universal”, “Excélsior” y la revista “Siempre”. Autor de la novela Un son que canta en el río (1962), escribió una autobiografía: Memorias de un reportero (1965) y Ya con esta me despido: mi vida pero la de los demás (1986).

Blanco Moheno aunque novelista de excelente factura es más bien reconocido como historiador.

Falleció la madrugada del viernes 12 de enero de 2001 víctima de una insuficiencia respiratoria mientras dormía en su casa de Zacatenco en la Ciudad de México.

Sinopsis

He aquí, tras una larga serie de éxitos que han constituido no solo la creación del mercado para el libro mexicano, sino hitos en la historia de nuestra literatura, por un lado, y de la crítica histórica, por el otro, el trabajo que podríamos llamar, sin la menor duda, EL LIBRO DE BLANCO MOHENO. En efecto, el escritor veracruzano ha puesto en “LA CORRUPCIÓN EN MÉXICO” toda su pasión de hombre, pero, sobre todo, su inagotable indignación en contra de la inmoralidad que ha sido, a lo largo de los siglos, uno de los más graves problemas, sino el que más, de este gran país, ahora en los umbrales mismos del “despegue” definitivo. Don Roberto ha querido contribuir al esfuerzo de pueblo y gobierno con esta asombrosa denuncia de denuncias, con esta casi increíble Historia de historias, con un ¡”Yo Acuso”!, que tiene, en mayor significado nacional, mexicano, hispanoamericano inclusive, la misma terrible fuerza, el mismo dramático enfoque, idéntico valor ciudadano y, sobre todo, la misma belleza de expresión en algunos pasajes en que surge el amante de su tierra y adorador de su pueblo, el cantor de Hidalgo, de Morelos, de Juárez, de Villa, de Zapata, de Cárdenas, de Múgica…

Tiene en sus manos el lector un libro del que nos atrevemos a asegurar que hará historia, desde el punto de vista editorial, y sembrará, cultivará, entregará Historia a las futuras generaciones. Lo mismo el abuso de los imperialistas aztecas que la ambición de oro de los conquistadores españoles —la semblanza de Cortés no tiene desperdicio—; tanto en la auditoría material y moral a la Iglesia como en la amorosa mirada a los primeros padres evangelizadores, misioneros; penetrante, nuevo, nuevo porque aporta nuevas pruebas y ofrece atisbos inéditos, ante las figuras alucinantes de Iturbide y de Santa Anna, nos entrega toda una visión desde la lejanía, pero con un potente telescopio, de la historia de México antes de Juárez, cuya gesta y la de sus compañeros los hombres de la Reforma, santos laicos, héroes perfectos, sirve de partidor de aguas, de aguas vitales, muchas veces fangosas, pero siempre torrenciales, aguas que han bautizado y marcado al hombre de México. La segunda parte de la obra —que, íntegra, presenta este volumen— es ya “este México nuestro”, para aludir a otro libro del flamante diputado cuya primera intervención en el Congreso marcó también, como casi todos los actos de su vida, un sacudimiento y un despertar de la vida nacional. Porfirio Díaz, Francisco I. Madero, Victoriano Huerta, Francisco Villa, Emiliano Zapata, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y, por supuesto, Lázaro Cárdenas, Manuel Ávila Camacho, Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines, Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz y, finalmente, Luis Echeverría, aparecen aquí en un gran fresco “a la manera de José Clemente Orozco” en el que el gran mexicano que es Roberto Blanco Moheno hace una especialísima radiografía moral de esos hombres y sus familias, y sus amigos, y, a veces, sus socios o sus cómplices.

A FAVOR: Cualquier denuncia, análisis o señalamiento contra la Corrupción, ya es bueno de hecho.
EN CONTRA: Excesos de Citas. Demasiados Documentos.
DIRIGIDA A: Pues ahora si que va dirigido a TODOS los políticos.
ESTRUCTURA NARRATIVA Presenta un título llamativo, establece un planteamiento claro y con un desarrollo cronológico de los hechos. 2
COMPONENTE SEMANTICO Plantea hechos precisos acompañado de algunas valoraciones. 2
COMPONENTE LEXICAL Se compone de ideas poco claras. 1
COMPONENTE PRAGMATICO Se relaciona con un tema y no permite evidenciar con claridad una problemática. 1
TOTAL: 6

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