CON LA MUERTE EN EL BOLSILLO – (2005)

Después de dos años de trabajo periodísticos los autores publicaron en abril del 2005 este libro que nos describe 6 historias sobre 6 diferentes carteles de las drogas que ejercen su control en diferentes zonas del país.

Tlatelolco, Historia de una Infamia

FICHA TECNICA

Subtítulo: Seis Desaforadas Historias del Narcotráfico
EDITORIAL: Planeta Mexicana-Seix Barral.
EDICION: 1a. Edición
AÑO: 2005
PAGS: 382

En la primera historia Con la Muerte en el bolsillo, nos habla sobre quien fue después de Pablo Escobar Escamilla el narcotraficante más celebre y buscado por la justicia mexicana y norteamericana, Amado Carrillo Fuentes, denominado el “Señor de los Cielos” y Jefe del Cártel de Juárez. Debo reconocer que a pesar de haber leído abundante bibliografía sobre este cáncer que ha ido carcomiendo al país, desconocía los hechos que se suscitaron alrededor de la muerte o ¿asesinato? del capo, sino también de todas las tribulaciones que paso su cadáver para poder evadir a las autoridades de la PGR.

En el capítulo En la Frontera nos describen como el delegado de la PGR en Tijuana Ernesto Ibarra Santés tiene como objetivo primordial detener a toda la banda de narcotráfico de los “Aretes” como califico a los hermanos Arellano Félix jefes del grupo de narcotráfico más sanguinario denominado Cártel de Tijuana. Esta historia se enfoca específicamente del arresto y muerte de los tres principales líderes Benjamín, Ramón y Francisco Javier Arellano Félix. La Familia Arellano Félix adquirió fama publica el 23 de mayo de 1993 tras el “accidental” asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en Guadalajara.

La detención el 14 de enero de 1996 en una zona campestre del metropolitano municipio de Juárez, en Nuevo León, del que hasta entonces era considerado el narcotraficante más poderoso del país Juan García Abrego, quien dirigía al Cártel del Golfo, forma parte de la historia Cuando la prisión era una fiesta. También nos documentan sobre la sed de poder de quien tomaría las riendas de dicho cartel Osiel Cárdenas Guillén.

En el capítulo de Hora Cero nos describen la dependencia que tienen los diferentes organismos gubernamentales mexicanos con los gringos en cuanto a los procedimientos de inteligencia contra el combate al Narcotráfico. Al desaparecer en 1985 la Dirección federal de Seguridad (DFS), aumento el protagonismo de la Procuraduría General de la Republica (PGR) en el combate al narcotráfico. En 1988, durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari, se creó la Subprocuraduría de Investigación y Lucha contra el Narcotráfico (en 1990 la convertirían en Coordinación de Investigación y Lucha contra el Narcotráfico para que la pudiera presidir Jorge Carrillo Olea, quien no era abogado y no podía estar al frente de una subprocuraduría); y en 1992 se crearía por primera vez una instancia de inteligencia contra el narcotráfico, el Centro de Planeación para el Control de Drogas (Cendro) para que las acciones fueran más eficaces. En 1993, la Coordinación se transformó en el Instituto Nacional Contra las Drogas (INCD), órgano técnico desconcentrado de la PGR (una institución semejante a la DEA de Estados Unidos) al cual se fusiono el Cendro. En 1996, ya en el sexenio de Ernesto Zedillo, el Congreso aprobó la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada que dio sustento jurídico a la creación de la Unidad Especializada en Delincuencia Organizada (UEDO). En 1997, después del arresto del titular del INCD, el general Jesús Gutiérrez Rebollo acusado de proteger a Amado Carrillo, ese organismo desapareció y fue sustituido por la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Salud (FEADS). Finalmente, en 2003 durante el gobierno de Vicente Fox, la FEADS se transformó en la Subprocuraduría de Investigaciones Especializadas en Delincuencia Organizada (SIEDO), mientras que el Cendro se convirtió en el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (Cenapi).

Por anterior podemos darnos una idea de la inestabilidad y corrupción imperantes en los organismos de inteligencia contra el crimen organizado, y la falta de credibilidad y confianza que tiene los norteamericanos que dificulta la coordinación entre los diferentes organismos.

Sin embargo, lo que nos describe el libro y que tiene algo de diferente con el resto de la bibliografía que he leído, es que nos describe las estrategias y las tácticas utilizadas por los servicios de inteligencia mexicanos para recabar información sobre los capos de los carteles. Ejemplo de esto se describe en el capítulo Grabaciones lejanas, donde los autores nos desarrollan la participación de seis agentes de inteligencia que a base de la detección de llamadas pudieron apresar en la llamada Operación Oriente a los Hermanos Luis Ignacio, Adán y José de Jesús Amezcua Contreras líderes del Cártel de Colima y mejor conocidos como los “Reyes de las Metanfetaminas”. Los cuales habían mantenido un bajo perfil identificándose como empresarios y ganaderos. De los pocos narcotraficantes que se ha escrito.

En el capítulo Cuatros días, exponen crudamente la ineptitud de los organismos gubernamentales contra el crimen organizado. Cuando al entonces denominado “zar antidrogasMariano Herrán Salvatti y a sus colaboradores de la FEADS José Luis Santiago Vasconcelos y Jorge Espejel, la DEA les deja una nota con referencia a la información de una organización de narcotraficantes muy poderosa que funcionaba en el estado de Michoacán, y que les daban seis días para las detenciones antes de que la DEA revelara la noticia, claro esta que esta información era desconocida por los mexicanos.

Pues tuvieron cuatro días para que, con dos teléfonos y cuatro direcciones proporcionadas por la DEA, los fiscales mexicanos armaron toda una operación de inteligencia para dar con el paradero de Armando o Luis Valencia, Jairo Sánchez Crisitancho, Jairo de Jesús Mesa Sanin, Hermis de Jesús Betancourt Ríos y Carlos Mario López Molina, líderes del denominado Cártel del Milenio, y que tenían nexos con narcotraficantes colombianos que aconsejaban llevar una vida de bajo perfil, de allí la falta de información.

La FEADS desplego a sus agentes a Zapopan base de operaciones del cártel, donde se hicieron pasar como integrantes de Testigos de Jehová para poder acercarse a las Residencias Privadas. Me pregunto si es una táctica utilizada con frecuencia por los organismos de inteligencia, por de esta manera podría entender el asesinato de varios integrantes de esta religión a manos de Rafael Caro Quintero cuando llegan a tocar a la puerta de una de las casas de seguridad de capo haya por el año de 1984.

Un libro que ofrece información sobre la organización de algunos de los muchos carteles que operan en México, algunos de ellos poco desconocidos por el bajo perfil con el que mantenían no solamente sus operaciones delictivas sino también su vida personal como era el caso de los Hermanos Amezcua Contreras o de los Hermanos Valencia.

Pero quizá lo más rescatable de esta obra es la gran información que aporta sobre las diversas tácticas utilizadas por los organismos de inteligencia mexicanos contra el crimen organizado, y que hasta el momento no lo había leído en ningún otro libro sobre este tema.

Por este gran trabajo periodístico realizado fue galardonado con el Primer Premio Planeta de Periodismo en México en el 2005.

Autor

María Idalia Gómez y Darío Fritz

María Idalia Gómez nació en México, D.F. en 1970. Periodista independiente, especializada en temas de seguridad nacional, ha trabajado en las redacciones de los periódicos Reforma, El Economista, El Universal, Milenio Diario y El Independiente. En radio fue colaboradora de Detrás de la Noticia y del noticiario Hoy por Hoy de W radio. Actualmente colabora con la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Darío Fritz nació en Sundblad, Argentina, en 1966. Inició su carrera periodística en Buenos Aires y en 1992 se radicó en México. Fue corresponsal de la revista Noticias y de Radio Baires. Ha sido reportero y editor en los periódicos Siglo 21, Reforma, La Crónica de Hoy, Milenio Diario y El Independiente. Actualmente es responsable del área internacional editorial del Diario Monitor.

Sinopsis

El modus operandi es el siguiente: el narcotráfico primero muestra su cara más benigna, la de ofrecer y recompensar. Si no logra reclutar, entonces recurre al desprestigio, y finalmente ejecuta.

Ubicadas en la década del 90, cuando el auge de los narcotraficantes obligó al Estado mexicano a concentrar fuerzas para no ser sometido, estas seis crónicas desaforadas relatan, con los mejores recursos de la ficción, el crecimiento arrasador de los hermanos Arellano Félix; la vida y muerte del Señor de los Cielos; el sueño del dinero fácil de una familia de Colima, pionera del tráfico de anfetaminas; el caso de unos transportistas de Michoacán que, adiestrados por traficantes colombianos, se transformaron en los más poderosos del occidente mexicano; el irresistible ascenso de un tamaulipeco capaz de destruir el mito de la seguridad del penal de la Palma y desafiar a las autoridades; las labores del espionaje mexicano, las operaciones de la DEA y las contradictorias políticas de colaboración antinarcóticos con los Estados Unidos.

Con la muerte en el bolsillo, desentrañar cómo operan los cárteles más destacados desde el punto de vista “empresarial”, cuáles son sus códigos internos, conexiones y vínculos, la guerra descarnada por el poder, sus relaciones con el gobierno y el ejército, la intrincada y soterrada estructura social que permite la existencia y desarrollo de la cultura del narco con el ritmo vertiginoso de las mejores novelas policiales, María Idalia Gómez y Darío Fritz han conseguido retratar de la manera más veraz la violencia, la miseria, las cloacas y las batallas de un negocio correcto, al que poco se le animan, porque se ha ido metiendo en la médula y los bolsillos de campesinos, profesionales, policías, militares y funcionarios.

A FAVOR: La información que proporciona sobre los servicios de inteligencia nacional contra el crimen organizado.
EN CONTRA: Es poco lo que hay que decir, quizá que 6 son pocas historias.
DIRIGIDA A: A todo aquel lector interesado en temas del Narcotráfico.
ESTRUCTURA NARRATIVA Presenta un título llamativo acorde con la temática y un planteamiento y desarrollo cronológico de los hechos sin determinar un resultado de los acontecimientos. 2
COMPONENTE SEMANTICO Plantea hechos precisos. 2
COMPONENTE LEXICAL Se compone de ideas claras y secuenciales. 1
COMPONENTE PRAGMATICO Se relaciona con un tema específico y permite a través del conflicto evidenciar una problemática sociocultural. 1
TOTAL: 6

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